Cosas que me pasan,  El sexo y yo

F.O.M.O.E.: El “Fear Of Missing Out” Emocional

El F.O.M.O. es uno de esos nuevos trastornos que han surgido a raíz de las redes sociales: Fear of Missing Out, es decir, miedo a perderse cosas.

F.O.M.O. es lo que pasa cuando dejas el móvil en casa (como si eso pasase alguna vez, ¿verdad?), cuando te quedas sin batería o cuando no tienes internet/cobertura, y el no poder estar al tanto de todo lo que pasa en redes te genera ansiedad.

El F.O.M.O. hace que pienses cosas como “dios mío, me estoy perdiendo algo seguro, “fijo que me ha llamado el crush -que no tiene tu teléfono siquiera, pero tú te rallas igual porque es posible que haya una remota posibilidad de que lo haya conseguido en este intervalo de 5 segundos que llevas con el móvil apagado-, “seguro que me ha llamado mi jefe… y un largo etcétera.

Pero ¿qué es el F.O.M.O. Emocional? El F.O.M.O. Emocional (en adelante, F.O.M.O.E.) tiene mucho que ver con eso de “es que no somos nada”, pero no tan bestia. Tienen la misma base: el querer lo bueno de una relación -besos, caricias, abrazos, apoyo moral, ir por ahí a cenar, intimidad, comunicación… y añade aquí lo que quieras-, pero “no querer nada” o no querer comprometerse.

Cabe añadir aquí que las personas que sufren este fenómeno, suelen tener un lio bastante gordo con el significado de la palabra compromiso, pero eso ya para otro día.

Veremos que el No Querer Nada y el F.O.M.O.E. no son exactamente lo mismo. El primero, el de «no quiero nada«, es un capullo a no ser que te esté cantando la canción de la Mimi, mientras que el segundo, el que padece F.O.M.O.E. PUEDE SER un capullo o puede ser simplemente un buen chaval que está confuso que no sabe qué quiere en la vida. En cualquier caso, no te conviene.

Reconocerás a alguien con F.O.M.O.E. porque, aunque tengáis básicamente vida parejil y llevéis tiempo así, el hecho de verbalizarlo le acojona más que a Chandler Bing. También porque, aunque de primeras te haya dicho que no quiere estar con nadie más, no quiere “perder la oportunidad de conocer a más gente” o “ver lo que hay por ahí”.

Aquí es donde viene el lío, con esa puerta entreabierta. Contigo están genial, pero claro, lo has dicho en voz alta, han recordado que hay más peces en el mar e igual encuentran a la sirenita. Parafraseando a Mónica, «si tanto miedo te dan las relaciones, no las tengas».

También hay una variante llamada F.O.M.O.E. Temporal o F.O.M.O.E. por Timing (en adelante F.O.M.O.E.T., que bien podría ser el nombre de un champán francés). Esto viene a denominar a aquellos que tienen F.O.M.O. Emocional, pero debido al timing. Simplemente, no están preparados en ese momento.

F.O.M.O.E. timing

Oh, el timing… El timing es otra cosa de la que hablaremos con el tiempo. Tan hijoputa como las calorías. Tan difícil de traducir como mamihlapinatapai.

El timing para otro día. Solo diré que sí, el timing is a bitch, vale, pero no tienes que quedarte esperando a que nadie espabile, porque tampoco se sabe cuando va a ocurrir. Por tanto…

¿Cómo lidiar con una persona así?

Sencillamente, no puedes. No, querida, no puedes. No lo intentes. Huye y no mires atrás.

F.O.M.O.E.

Si sales con alguien que tiene F.O.M.O.E. o F.O.M.O.E.T., tú no puedes hacer nada para ayudarle. Lo único que puedes hacer es coger tus santos ovarios, decirle lo que hay, y ponerle fin a la situación. Aunque duela.

De lo contrario, te estará mareando durante varias semanas hasta que coja el valor suficiente para frenarlo porque, de repente, aunque hagáis las mismas cosas y no haya cambiado nada, ya no es lo mismo: ahora hace unas lecturas distintas.

F.O.M.O.E.
Si no te vale que te lo diga yo, te lo dice Michelle Obama. Hemos hecho un buen juego, lo hemos hecho bien. Ahora, a salir de ahí y a volver al mercado, GUAPA.

Déjale. Vete a tu casa. Si eres de las que beben vino, abre una botella. O dos. O el de la vecina rubia. O cerveza. O un gin-tonic. O un champán de esos que riman con F.O.M.O.E.T. para celebrarlo. O UN COLACAO (esta soy yo). Lo que quieras.

Ponte una peli. O una serie. Llora. O no, hay personas a quienes no nos hace falta. Llama a tus amigas y hazles un resumen. O no hables con nadie durante dos días. Lo que necesites. Ya encontrarás a alguien que quiera embarrarse contigo. Recuerda: barro hasta los pelos, como la Pantoja en supervivientes.

F.O.M.O.E.
De verdad, si la Pantoja sobrevivió en supervivientes, tú puedes sobrevivir una ruptura que no llega a ruptura. A una pseudoruptura.

Todo. Saldrá. Bien.

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